1. Todavía con resaca navideña Eric Rohmer nos dejó. Integrante fundamental de la Nouvelle Vague, la corriente de cineastas y teóricos franceses de principios de los 60 que plantó cara a las grandes producciones de la industria cinematográfica con cine de autor, se marchó el 11 de enero de 2010. Este año puede ser un buen momento para descubrir la narración pausada y sentimental de los protagonistas de su serie Cuentos de las cuatro estaciones o de su delicada recreación de estampas vitales en su laureada La rodilla de Clara.
2. Por fín una de las obras cumbre de la historia del cine consiguió ser exhibida íntegra, sin censuras. Metrópolis (1972) de Fritz Lang se proyectó en el Festival de Cine de Berlín tras ser amputada por nazis y estadounidenses y tras años de búsquedas y de mitos acerca de la existencia de una copia completa. En 2010 la copia resultó existir y estar en Argentina. La obra futurista, cumbre del expresionismo alemán y de Lang es la única película que ha conseguido ser Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
3. Podemos dedicar una parte de los próximos 365 días a leer alguna obra del que quizá ha sido la perdida más importante del pasado año: José Saramago. Escritor tardío, intelectual de nacimiento, Premio Nobel de Literatura en 1998. Ensayo sobre la ceguera es una joya que no podemos dejar escapar.
4. Doce años después de que se abrieran para Saramago, las puertas del Nobel lo hicieron para Mario Vargas Llosa. La Academia Sueca premió al escritor peruano por sus “cartografías de las estructuras del poder”. El escribidor de la resistencia acaba de publicar El sueño del celta.
5. Si a Edward Hopper le sumamos optimismo, tenemos como resultado a Alex Katz. El pintor neoyorquino (1927) expone su colección Una vez en la vida en la galería Javier López–Mário Sequeira de Madrid hasta el próximo 31 de Marzo. Aun quedan 85 días para disfrutar de la pintura figurativa y del pop art sonriente que caracterizan a Katz.
6. Javier Bardem se convirtió el año pasado en uno el actor más reconocido de la historia del cine español. Ganó la Palma de Oro al mejor actor en el Festival de Cannes por Biutiful sumandose al Oscar, al Globo de Oro y al Bafta que tiene en su haber. Puede ser un buen momento para repasar la evolución del actor desde Jamón, Jamón de Bigas Luna o su actuación en No es país para viejos de los hermanos Coen que le otorgó la dorada estatuilla.
7. En 2010 también llegó el desenlace del máximo exponente de lo que algunos han llamado las novelas del siglo XXI: de la series, de Perdidos. Su legión de fans vivió entre la emoción y la decepción el fin de la aventura de los viajeros que se estrellaron en la isla. La serie se ha convertido en un icono pop de esta decada con merchandising incluido de la Iniciativa Dharma y la incógnita de los números 4, 8, 15, 16, 23, 42. Si todavía no lo has hecho, 2011 puede ser un buen año para cultivar tu personal adicción a la producción televisiva más importante de la decada y a convertirte en un lostie.
8. Otro maestro del séptimo arte nos dejó también una madrugada de noviembre. El sólo equiparado con el gran Buñuel, Luis García Berlanga (Valencia, 1921). Su críticas ácidas a la sociedad del inicio de la democracia en La escopeta nacional (1978) o a la del régimen franquista en la conocidísma ¡Bienvenido, Míster Marshall! (1952) lo han convertido en mejor retratista de la España del siglo XX.
9. Almodóvar hizo las paces con España en los Goya de la mano de Álex de la Iglesia, director de la Academia de Cine. Y Álex las hizo consigo mismo en su Balada triste de trompeta obra con la que besó el Festival de Cine de Venecia llevándose el premio al Mejor Guión y a la Mejor Dirección. La película es de las imprescindibles del año pasado. Para este: el estreno de la última de Almodóvar La piel que habito y La chispa de la vida de Álex de la Iglesia.
10. El escritor de Roman Polanski. Para dejar claro que sigue siendo un gran director por encima de un delincuente del papel cuché.




